viernes, 14 de agosto de 2020

17 DE AGOSTO PASO A LA INMORTALIDAD DEL GRAL. SAN MARTÍN




                                       proyecto San Martín   




José de San Martín: Libertador de América

La Bandera de los Andes

La historia de creación de la Bandera de Los Andes nos lleva a conocer la fuerza y la valía de aquellas mujeres que la confeccionaron para que fuera el gran emblema de libertad.

Cada nación tiene su historia, y con ella los símbolos que la distinguen de otras. La bandera es uno de esos ejemplos, es el estandarte por excelencia  que identifica a cada pueblo con los deseos de ser una nación libre

El Ejército de Los Andes, necesitaba ese emblema para izar en cada batalla victoriosa, por ello el General San Martín decidió encargarla. La historia cuenta que se acercaba el final del año 1816, cuando en el brindis de Navidad, en casa de la familia Ferrari, el General manifestó su anhelo de que se confeccionara una bandera para el Ejército de Los Andes.

Al día siguiente de esa reunión, las Patricias se pusieron manos a la obra. El General les había dado una serie de lineamientos que ésta debía cumplir con sus respectivos elementos. Éstos fueron:

  • el sol
  • el campo blanco
  • el gorro frigio
  • las manos entrelazadas
  • la pirca de piedras
  • los laureles
  • la pica
  • y el campo azul.

San Martín tenía muy claro los colores que debía tener la bandera del Ejército de los Andes: celeste y blanco.                                        

El escudo de armas que orna el centro de la bandera, se estima que fue dibujado por el Capitán Bermúdez o el Sargento Antonio Arcos. Laureana Ferrari escribió que el óvalo del escudo fue diseñado por una tal señora de Huisi y las manos dibujadas por el brigadier Soler; también reveló que las lentejuelas de oro fueron sacadas de dos de sus abanicos (que hoy se encuentran expuestos en el Museo Histórico Nacional) y que el óvalo y el sol del escudo fueron adornados con rosetas de diamantes y perlas de collares suyos y de Remedios. 

En 1825  José de San Martín redactó doce máximas para su hija Mercedes Tomasa de San Martín, que tenía entonces 9 años. Quiso de esta manera contribuir a que Merceditas (que 2 años antes había quedado huérfana de madre) lograra alcanzar la felicidad en su vida.

MÁXIMAS PARA MERCEDES